Receta de Batido de cáscara de mango
El batido de cáscara de mango es una bebida refrescante y sorprendentemente cremosa que aprovecha al máximo una parte de la fruta que normalmente desechamos. Esta receta es perfecta para quienes buscan reducir el desperdicio alimentario y disfrutar de un sabor tropical intenso. La cáscara del mango, bien lavada, aporta un toque ligeramente ácido y fibroso que se combina a la perfección con la dulzura natural de la leche, creando una textura única y un gusto más complejo que el batido tradicional.
Su origen se encuentra en la cocina de aprovechamiento, donde cada ingrediente cuenta. Es ideal para un desayuno nutritivo, una merienda ligera o como base para hacer polos caseros. La receta es muy versátil: puedes ajustar la cantidad de leche para lograr una consistencia más espesa o más líquida, batir más o menos tiempo para dejar trocitos, o incluso colar la mezcla para una textura más fina. También puedes endulzarlo al gusto, aunque muchos lo prefieren sin azúcar para apreciar el sabor natural.
Además, es una opción económica y sostenible, ya que aprovechas las cáscaras que normalmente irían a la basura. Anímate a probar este original batido y descubre una nueva forma de disfrutar el mango.
Preparación
5 min
Porciones
1
Ingredientes
Instrucciones
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1
Cáscara de mango, puede ser recién pelado o puedes congelar las cáscaras cuando peles mangos. Recuerda lavarlo muy bien antes.
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2
Cubre 2/3 de las cáscaras con la leche. Pon más o menos en función de si te gusta más espeso o no. Y lo bates más o menos dependiendo de si te gusta encontrar trocitos o no. También puedes colarlo. (Nosotros lo tomamos sin colar)
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3
Añade azúcar o edulcorante si te gusta muy dulce. Yo no le pongo nada.
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4
Lo podéis haces espejito y congelar para hacer polos de mango.