Receta de Queque de nuez y jengibre
El queque de nuez y jengibre es un bizcocho húmedo y aromático que combina el sabor terroso de las nueces con el toque cálido y ligeramente picante del jengibre en polvo. Esta receta, de dificultad fácil, es perfecta para quienes buscan un postre casero diferente, ideal para acompañar un té o café por la tarde. El jengibre, además de aportar sabor, es conocido por sus propiedades digestivas, lo que convierte a este queque en una opción reconfortante y equilibrada.
Origen y variantes
Este queque se inspira en la repostería tradicional anglosajona, donde las nueces y las especias son protagonistas. En algunos lugares se añade jengibre fresco rallado en lugar de en polvo, o se incorporan pasas o chispas de chocolate para darle un toque extra. También puede sustituirse la nuez por pecanas o almendras, según el gusto.
¿Por qué funciona esta receta?
La combinación de aceite neutro y leche asegura una miga esponjosa y jugosa, mientras que el azúcar morena aporta un dulzor caramelizado que realza los sabores. La harina leudante junto con los polvos de hornear garantizan un buen levado, y las nueces molidas se integran perfectamente en la masa, ofreciendo textura y sabor en cada bocado. Es una receta sencilla y rápida de preparar, ideal para reposteros novatos.
Preparación
15 min
Cocción
60 min
Porciones
20
Calorías
297 kcal
Ingredientes
Instrucciones
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1
Poner el aceite y el azúcar morena en un bowl.
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2
Batir enérgicamente y agregar los huevos y el jengibre.
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3
Aparte moler las nueces.
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4
Agregar las nueces molidas a nuestra preparación. Batir y agregar la leche.
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5
Tamizar la harina e ir mezclando de a poco. Agregar los polvos de hornear
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6
Mezclar muy bien unos minutos. Poner rocío vegetal al molde.
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7
Poner mezcla en el molde y llevar al horno precalentado a 175°C por 45 minutos o hasta que al meter un palillo éste salga seco.
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8
Cubrir con azúcar flor.