Receta de Judías con jamón y tomate
Redacción Vida Recetas
Las judías con jamón y tomate son un plato tradicional de la cocina española, sencillo y reconfortante, perfecto para un almuerzo o cena entre semana. Esta receta combina la suavidad de las judías ya cocidas con el sabor intenso del jamón serrano y la acidez del tomate, creando un guiso sabroso y lleno de matices. Su preparación es muy fácil y rápida, ideal para quienes buscan una comida casera sin complicaciones. El plato es perfecto para toda la familia y puede servirse como plato único o acompañado de arroz blanco, como se hace en muchas casas. Existen variantes que añaden pimentón, como en esta receta, o incluso chorizo, pero esta versión con jamón es la más clásica. Las judías, también conocidas como alubias o frijoles, son una excelente fuente de proteínas y fibra, lo que las convierte en una opción nutritiva y saciante. Si tienes judías ya cocidas, esta receta se convierte en un salvavidas para esos días de poco tiempo. El secreto está en sofreír bien el ajo y el jamón para que suelten todo su aroma antes de añadir el tomate y las judías. El resultado es un guiso lleno de sabor que te transportará a la cocina de la abuela.
Cocción
30 min
Porciones
2
Ingredientes
Instrucciones
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1
Sofreír ajos picados y jamón serrano y tomate.Fuego medio.5min.
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2
Echar las judías, sal,mezclar y dejar 10 min más.
Preguntas frecuentes
¿Qué tan difícil es preparar Judías con jamón y tomate?
Esta receta tiene una dificultad fácil, lo que significa que es accesible para cocineros de todos los niveles.
¿Cuánto tiempo se necesita para preparar Judías con jamón y tomate?
El tiempo de preparación es de minutos y el tiempo de cocción es de 30 minutos.
¿Para cuántas personas es esta receta?
Esta receta está diseñada para 2 porciones.
¿Puedo sustituir algunos ingredientes?
Sí, muchos ingredientes se pueden sustituir por alternativas similares. Te recomendamos consultar las variaciones de la receta.
¿Cómo debo conservar esta preparación?
Guarda la preparación en el refrigerador por hasta 3 días en un recipiente hermético. Algunas preparaciones se pueden congelar por hasta 3 meses.