Receta de Tajín de Kefta
El tajín de kefta es uno de los platos más emblemáticos de la cocina marroquí, perfecto para quienes buscan una comida reconfortante y llena de sabor. Esta receta de albóndigas destaca por su mezcla de especias como comino, cilantro molido y pimentón, que se combinan con hierbas frescas para crear unas bolitas de carne jugosas y aromáticas. Se cocinan lentamente en una salsa de tomate especiada, y el toque final son los huevos pochados directamente en la salsa, lo que le da una textura cremosa y un sabor único.
Originario de Marruecos, el tajín se cocina tradicionalmente en un recipiente de barro con tapa cónica, que permite que los sabores se concentren y la carne quede tierna. Sin embargo, esta versión se puede preparar fácilmente en una sartén profunda o cacerola, sin perder autenticidad. Es un plato versátil que se puede servir con cuscús, pan plano o incluso arroz, ideal para una cena familiar o para sorprender a tus invitados con un toque exótico.
Existen variantes regionales que incluyen verduras como zanahorias o calabacín, o que sustituyen la carne de res por cordero. Esta receta es perfecta para principiantes y expertos, ya que el proceso es sencillo y el resultado es espectacular.
Preparación
45 min
Porciones
4
Ingredientes
Instrucciones
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En un tazón, mezcla carne molida, cebolla, ajo, perejil, cilantro, comino, coriandro, pimentón, sal y pimienta. Forma la mezcla en pequeñas albóndigas (kefta) y reserva. En un tajín o sartén profunda, calienta aceite de oliva a fuego medio. Agrega las albóndigas y dora por todos lados. Añade tomates en cubos, pasta de tomate y caldo. Cocina a fuego lento durante 20-25 minutos. Crea pequeños huecos en la salsa y rompe huevos en ellos. Cubre y cocina hasta que los huevos estén listos. Adorna con cilantro fresco y sirve caliente. ¡Disfruta de tu Kefta Tagine!