Receta de Tarta de mango y frutos del bosque
La tarta de mango y frutos del bosque es un postre refrescante y elegante, perfecto para los días calurosos o para una ocasión especial. Esta tarta combina una base crujiente de galletas con mantequilla, una suave y cremosa mousse de mango y un toque ácido y colorido de frutos rojos. Su sabor equilibrado y su textura ligera la convierten en una opción ideal para quienes buscan un postre sofisticado sin complicaciones. La receta es fácil de seguir, incluso para principiantes, y no requiere horno, solo refrigeración.
Origen y variaciones
Este tipo de tarta se inspira en los postres de mousse y cheesecake sin horno, populares en la repostería internacional. La combinación de mango y frutos del bosque es una variante tropical que aporta frescura y contraste. Puedes adaptar la receta utilizando otras frutas como maracuyá o piña, o sustituir las galletas por una base de brownie para una versión más indulgente. La versatilidad de esta tarta la hace perfecta para cumpleaños, cenas o simplemente para darse un capricho.
Consejos para servir
Decora la tarta con trozos de mango, fresas, frambuesas, arándanos y grosellas para realzar su presentación. Sírvela bien fría, directamente de la nevera, para disfrutar de su textura cremosa y refrescante.
Preparación
5 min
Porciones
4
Calorías
180 kcal
Ingredientes
Instrucciones
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1
Derretir la mantequilla hasta volverla líquida. Triturar las galletas en un procesador.
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2
Mezclar con la mantequilla hasta obtener una pasta, con la que se cubrirá la base del molde. Presionar con los dedos para nivelar la mezcla. Reservar en la nevera.
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3
Preparar la mousse de mango: hidratar 4 hojas de gelatina en un bol con agua fría durante 5 minutos.
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4
Triturar el mango hasta conseguir un puré fino. Pasarlo por el chino a fin de que no quede ninguna hebra. Reservar.
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5
Batir dos claras a punto de nieve. Reservar en la nevera.
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6
Montar 100 ml de nata con varillas eléctricas. Reservar en la nevera.
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7
Mezclar a fuego lento y removiendo constantemente 300 gramos de leche condensada, el puré de mango y la gelatina, hasta que estas se deshagan.
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8
Mezclar la crema de mango con la nata montada y las claras a punto de nieve con movimientos envolventes, a fin de que bajen lo menos posible.
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9
Verter la mousse de mango sobre la base de galletas. Reservar en la nevera.
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10
Preparar la mousse de frutos del bosque: hidratar las 4 hojas restantes de gelatina.
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11
Triturar las frutas hasta lograr un puré y pasarlo por un colador. Reservar.
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12
Batir las otras dos claras de huevo a punto de nieve. Reservar en la nevera.
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13
Montar el resto de la nata. Reservar en la nevera.
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14
Mezclar la leche condensada restante, el puré de frutos y la gelatina hasta que se deshagan.
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15
Mezclar la crema con la nata montada y las claras de huevo con movimientos envolventes.
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16
Verter la mousse de frutos del bosque sobre la de mango, pero cucharada a cucharada, con mucho cuidado de que no se mezclen las cremas. Reservar en la nevera.
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17
Dejar reposar toda la noche en la nevera.
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18
Desmontar con cuidado.