Receta de Revuelto de níscalos, tomate y queso
Este revuelto de níscalos, tomate y queso es la opción perfecta para un desayuno rápido, nutritivo y lleno de sabor. Originario de la cocina española, este plato combina la textura terrosa de los níscalos con la frescura del tomate y el toque salado del queso manchego, todo unido con huevos revueltos cremosos.
La receta es muy sencilla y se prepara en pocos minutos, ideal para empezar el día con energía. Los níscalos, también conocidos como robellones, son setas de temporada que aportan un sabor intenso y una textura firme. El jengibre y el ajo le dan un toque aromático que realza todos los ingredientes.
Este revuelto es perfecto para quienes buscan un desayuno salado y saciante, y puede adaptarse fácilmente: puedes sustituir el queso manchego por otro queso curado o añadir otras verduras como cebolla o pimiento. Se sirve caliente, directamente de la sartén, acompañado de unas tostadas o pan rústico.
Cocción
15 min
Porciones
2
Ingredientes
Instrucciones
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1
Lavamos y cortamos (no mucho) los níscalos y el tomate en dados. El ajo lo cortamos en rodajitas y el jengibre en trozos pequeños. El queso también en trocitos pequeños
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2
Ponemos aceite a calentar en una sartén a fuego medio, añadimos el ajo y jengibre y lo doramos un poquito. A los 3-4 minutos añadimos los niscalos, y tras 4 minutos más, el tomate. Añadimos sal al gusto.
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3
Batimos los huevos y los añadimos a la sartén. Por último, añadimos el queso. Esperamos un minuto y empezamos a remover con la ayuda de una espátula, hasta que cuaje y tenga la textura de revuelto que buscamos. Solo queda disfrutar!!