Receta de Tarta de queso sin horno
Descubre cómo preparar una deliciosa tarta de queso sin horno, una receta fácil y refrescante ideal para cualquier ocasión. Esta tarta se elabora con una base crujiente de galletas y mantequilla, y un relleno cremoso de queso crema, nata y azúcar, que se cuaja con gelatina para lograr una textura firme pero suave. Al no requerir horneado, es perfecta para los días calurosos o cuando quieres un postre rápido sin complicaciones.
¿Por qué funciona esta receta?
La combinación de queso crema tipo philadelphia y nata para montar aporta una cremosidad equilibrada, mientras que la gelatina sin sabor asegura que la tarta mantenga su forma al desmoldar. La mermelada de tomate (o la que prefieras) añade un toque dulce y ácido que contrasta con la suavidad del relleno, convirtiéndola en un postre versátil que gusta a todos.
Variantes y consejos
- Puedes sustituir la mermelada de tomate por frutos rojos, mango o maracuyá.
- Para una versión más ligera, usa queso crema bajo en grasa y nata ligera.
- Si no tienes molde desmontable, forra un molde normal con papel film para facilitar el desmolde.
Esta tarta es ideal para celebraciones, cumpleaños o simplemente para darte un capricho. Su preparación es sencilla y el resultado es espectacular.
Preparación
60 min
Porciones
8
Calorías
330 kcal
Ingredientes
Instrucciones
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1
Para la base, tritura las galletas hasta convertirlas en una harina, añade la mantequilla derretida y mézclala. Esparcela sobre la base, de un molde desmontable, cuidando de que sea lo más compacta posible.Reserva en el refrigerador.
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2
Para el relleno, en una olla, ponemos el queso crema, la nata y el azúcar. Vamos mezclando mientras calentamos a fuego suave. Que no llegue a hervir. La idea es que los ingredientes se derritan y se integren bien entre sí. Disuelve la gelatina sin sabor y viertela sobre la mezcla.
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3
Vierte la mezcla en el molde y refrigera mínimo 4 horas, de preferencia 1 día, luego coloca la mermelada sobre la tarta, deja enfriar 1 hora y desmolda.